Particularidades sobre el reptil acuático que tanta ternura y admiración nos inspira.

He buceado y snorkeleado muchas veces, y si hay algo que siempre pido al mar antes de zambullirme es que me regale la bendición de encontrarme con alguna tortuga marina.
Me encantan porque de alguna manera tienen la capacidad de transmitirme paz. En las Islas Galápagos tuve la oportunidad de nadar con 2 tortugas enormes, y aún siendo tan grandes y fuertes me inspiraban una ternura y una emoción difícil de expresar con palabras. ¡Cuánto deseaba abrazarlas!

Para mí las tortugas marinas son, sin lugar a duda, la especie más hermosa y especial del océano. Y como soy de la idea de que el amor entre los humanos y los animales se da de la misma manera que entre las personas, como consecuencia natural de conocer, aceptar y aprender del otro, quiero compartirles algunos datos curiosos sobre esta bella especie; porque sé que luego de conocerlas no van a poder evitar amarlas.

21 curiosidades sobre las tortugas marinas:

1.  Habitan nuestro planeta desde hace muchos millones de años. Se cree que ya se encontraban tortugas marinas en el período Jurásico; ¡hace más de 250 millones de años! Si las especies se hacen sabias por los años, pues entonces las tortugas marinas son la sabiduría misma hecha vida.

2.  La tortuga marina más grande fue el Archelon, de 2.200 kilos, y habitó América en el período Cretácico Superior.

3.  Se guían por la luz de la superficie y evaden las sombras y la vegetación para evitar peligros.

4.  El sexo de una tortuga marina viene determinado por la temperatura de la arena donde está su nido: si es cálida, serán hembras; si es fría, serán machos. Si se encuentran en un ambiente templado, saldrán machos y hembras en cantidades similares.

5.  Son increíbles viajeras y nadadoras. Pueden nadar durante horas y horas sin cansarse; y algunas especies llegan a viajar más mil kilómetros en un solo día cuando migran.
La Caguama, por ejemplo, es una especie de tortuga marina que nace en las costas de Japón y atraviesa más de 12.800 kms (8,000 millas) para cruzar todo el océano Pacífico con el propósito de llegar a tierras mexicanas para alimentarse, regresando luego al territorio nipón para aparearse y desovar.
La tortuga Laúd, nacida en el calorcito del Caribe, suele emprender viaje hacia las heladas aguas de Nueva Escocia en busca de medusas; y cuando no tiene éxito en conseguir su comida allí, atraviesa el océano Atlántico con el objetivo de llegar a África para conseguir su preciado alimento.

6.  Las tortugas marinas son los reptiles que más rápido nadan, y pueden alcanzar una velocidad de hasta 35 kilómetros / 21 millas por hora.

7.  Lloran, pero no es por tristeza. Las tortugas marinas vierten grandes lágrimas y de esta manera expulsan por los ojos el exceso de sal ocasionado por la ingesta de agua de mar.

8.  El caparazón de las tortugas marinas es óseo y se compone de 50 huesos aproximadamente. La única excepción es la tortuga Laúd, que en lugar de caparazón óseo tiene capas de piel grasa.

9.  Las tortugas marinas tienen la capacidad de ralentizar su metabolismo. De esta manera, pueden pasar varios meses sin comer si es necesario, una característica que las hace verdaderas sobrevivientes.

10.  Pueden sumergirse a más de 1,000 pies / 305 metros para llegar a conseguir alimento. Sin embargo, la mayor parte del tiempo eligen mantenerse en las partes menos profundas del agua.

11.  Su sentido de la orientación es magnífico. Pueden percibir el campo magnético terrestre y lo utilizan para establecer mapas geográficos que les permiten migrar entre sus playas natales y sus áreas de forraje.

12.  Pueden vivir hasta unos 70-80 años y alcanzan su madurez sexual a los 50 años aproximadamente, según la especie. Un dato curioso sobre esto último es que llegan a la madurez sexual no por la edad, sino por el tamaño.

13.  Las tortugas marinas tienen respiración pulmonar como nosotros, y por lo tanto deben regresar a la superficie para respirar. Lo interesante es que si están durmiendo o quietas debajo del agua, pueden llegar a permanecer sumergidas 8 horas. ¡Ufff, ya me gustaría a mí!

14.  Eso de que todas las tortugas pueden meter la cabeza en su caparazón es un mito. Todas las tortugas de tierra pueden, pero no las tortugas marinas. Si las mirás detenidamente, vas a ver que las marinas tienen párpados que protegen sus ojos de la luz solar. Se caracterizan por ver muy bien en el agua, pero no en la tierra. Además, son ciegas al color.

15.  Como en todas las especies, en muchas ocasiones los machos compiten, ya sea por conseguir territorio o una hembra. Para elegir al vencedor, ambos galápagos estiran el cuello hacia fuera del caparazón para ver cuál de los dos consigue estirarlo más.

16.  Los huevos son del tamaño de una pelota de golf y de tacto blandito. Ponen entre 50 y 150 huevos de una vez. Una de las mayores amenazas y depredadores de los huevos es el ser humano.

17.  Como en la mayoría de los reptiles, las madres anidan, se van y no regresan a cuidar a sus pequeñas crías o alimentarlas. Quizás por esa ausencia de mamá protectora es que los embriones de las tortugas marinas tienen la particularidad de sincronizar su eclosión; es decir, el momento en que saldrán de sus huevos; para evitar que las tortugas más pequeñas salgan solas y sean atacadas por depredadores. Además, son excelentes hermanitos, ya que cuando las primeras crías de tortugas marinas salen de sus huevos, ayudan a las demás a liberarse y salir. Luego andan en grupo para evitar mayores peligros.

18.  Entre el momento en que las crías entran por primera vez al mar y regresan a la costa a alimentarse puede pasar hasta una década.

19.  Existen 8 especies de tortugas marinas identificadas en el mundo. La que más peligro de extinción corre es la tortuga lora, que es la más pequeña de las especies; mide entre 52 y 74 cm y pesa entre 32 y 49 kg.

20.  La tortuga Laúd es la mayor de todas las especies de tortugas que viven en el agua. También se ubica como el cuarto reptil más grande en el mundo, superado solo por tres especies de cocodrilos.


Como para no apreciarlas, ¡¿no creen?!

Las tortugas marinas juegan un papel sumamente especial en el equilibrio de la vida acuática. Y, sin embargo, otro dato quizás no tan curioso o simpático pero sí muy relevante, es que todas las especies de tortugas marinas están clasificadas como amenazadas o en peligro de extinción. Por eso la importancia de aprender acerca de ellas, porque apreciándolas es como ayudamos a conservarlas y cuidarlas.

Se estarán preguntando qué pasó con el dato 21…
Esta última curiosidad viene junto con un favor que quiero pedirles:

21. Muchas especies de tortugas marinas se alimentan de medusas. Si alguna vez han visto una, habrán podido constatar que se parecen a las bolsas de plástico flotando en el mar; razón por la cual estas son uno de sus peores enemigos. Es muy, muy sencillo de nuestra parte evitar que mueran a causa de esto; so please si vamos a la playa tengamos siempre la precaución de recoger las bolsas que llevamos o vemos tiradas en la arena.

 

Aprovecho para saludarlas y despedirme con una frase que me gusta mucho:

“Trata de ser como la tortuga, a gusto en su propio caparazón.”

~ Bill Copeland

 

Oleadas de ♡,
Ani

¸.•*¨*•♥¸¸.•*¨☆

 

Fuente: tortugasmarinas.net ~ tortugamarinapedia respectheblue de10.mx ~ BuzzFeed