¿Imaginas llegar a una Isla donde no transiten autos y la única forma de moverse sea por medio de embarcaciones o andando?

 

Eso fue lo primero que llamó mi atención cuando decidí explorar la bella Ilha Grande (Isla Grande). Una isla que forma parte de un archipiélago de 187 islas e islotes localizados en la costa oeste de Río de Janeiro, región conocida como Costa Verde. Cuando cierro los ojos y vuelvo ahí, de ese color se pinta mi imaginación, y se llena de recuerdos de una biodiversidad verde predominante, selvas, montañas y playas.

Isla Grande es un lugar especial para quienes aman y respetan la naturaleza. No tiene hoteles grandes, bancos, ni cajeros automáticos, y mucho menos centros comerciales llenos de tiendas. La simpleza es una de sus grandes virtudes. Es recomendable llevar dinero en efectivo e ir con la mentalidad de despejarte de lo material, conectarte con un entorno bien natural y disfrutar alguna que otra noche de los famosos apagones eléctricos de la isla, a la luz de las velas y de un cielo estrellado.  

Posee un total de 133 playas, que puedes ir recorriendo a través de excursiones, lanchas privadas, kayak o dejándote sorprender a pie a través de senderos que muchas veces te llevan a los extremos más paradisiácos de la isla.

 

No puedes dejar pasar la experiencia de visitar la Gruta do Acaiá, una caverna a 8 metros (26 pies) bajo el nivel del mar que a vista cierta parece que vas entrando en una especie de nave de piedra costera pero una vez adentro cuando la luz solar se extingue, te encuentras agachado frente a un impresionante espectáculo de color turquesa resplandeciente, con una luz fluorescente llena de puntos brillantes. Si tienes la suerte de ir cuando haya fuerte oleaje prepárate para ver como el agua sube y baja dentro de la caverna provocando una corriente de aire que te dará la impresión de un gran animal que abre la boca para comerte, literalmente. No apto para cardiacos o claustrofóbicos, pero sí para aquellos valientes que se atreven a ir hasta el final a lanzarse al agua y sumergirse para ver por la apertura subterránea la vista al resto del mar abierto. Este es el principio de una serie de artículos en los que iré contando mis travesías y rutas por Brasil, uno de mis destinos favoritos.

¡Hasta pronto, Ilha Grande!


con ♥,
Fran

“É preciso ter coragem
E aprender a voar.”

~ Natiruts